La palabra meditación viene del latín “meditatio” que originalmente indicaba un tipo de ejercicio intelectual, mientras que la palabra “contemplatio”, contemplación, se reservaba para un uso más religioso o espiritual.

Mientras que meditación era una especie de análisis más o menos intelectual sobre un tema filosófico en particular, en la contemplación se perseguía el silencio mental, dedicado a conectar con la divinidad. Se llegaba a la contemplación por medio de la oración.

Con el paso del tiempo, la contemplación se asociado con la parte más acética y reservada solamente a los monjes, místicos o ermitaños. La meditación se ha transformado hasta ser una especie de mix, con muchas variaciones en la que, por medio de mantras, es decir de frases repetitivas, se alcanza una especie de trance.

Desde un fin terapéutico hasta un silencio mental absoluto, varias formas de meditación son posibles.

Aunque las personas suelen elegir los métodos de meditación por modas o por quien les introduzca en ellas, lo mejor es elegir el método en función de qué tipo de persona eres: visual, auditiva o kinésica principalmente.

¡SIGAMOS EN CONTACTO!

¡Nos encantaría tenerte al día con nuestras últimas noticias y ofertas! 😎

¡No enviamos spam! Lee nuestra política de privacidad para más información.

Share this...
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver política de cookies
Privacidad